Tal y como hizo en octavos de final, Croacia volvió a exprimirse al máximo en los cuartos y llegó hasta la tanda de penaltis ante Rusia, la selección anfitriona, que mostró sus posibilidades de ganar en todo momento. Cheryshev, con un auténtico golazo, puso a su selección por delante en el minuto 31, mientras que Kramaric hacía el gol del empate minutos antes del descanso. Así, con Croacia dominando ligeramente a su rival y el 1-1 en el marcador, el partido se fue a la prórroga.

Vida, con un remate de cabeza al centro de Modric desde el córner, hizo el 1-2 con el que Croacia acariciaba el pase. Sin embargo, Fernandes, en el 115′ hacía el 2-2 y llevaba a su equipo a la tanda de penaltis. Subasic detuvo el primer lanzamiento de Smolov, Kovasic falló, Fernandes mandó el balón fuera, el lanzamiento de Modric entró llorando tras dar en el palo y fue Rikitic, el que marcó el penalti que llevó a Croacia a las semifinalesHistóricos. Como aquellos jugadores que alcanzaron esa misma fase en el Mundial de 1998.